TRIBUNA abierta
A.A.- 28 de junio de 2004
Francisco J. Betés de Toro
Presidente de IMAF
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La soledad es el ENEMIGO
de la independencia

        "La soledad es el enemigo de la independencia". Esta frase pronunciada por Gerard Lebegue, Presidente de la Comisión de Agentes de Bipar y Presidente de Reussir ("Triunfar") la Asociación de Agentes AXA de Francia, en el marco de la tercera Jornada Nacional de Agentes de Seguros, refleja fielmente la situación en que los agentes de seguros profesionales pueden encontrarse en nuestro país.

        En primer lugar, la soledad puede hacer referencia a que en la sala estábamos prácticamente solos para escuchar la espléndida intervención de Lebegue. La Semana del Seguro ha tenido la mayor afluencia de profesionales de los últimos años. El problema es que la celebración simultanea de sesiones de gran interés, te obligan a tomar decisiones difíciles. Resistiendo la indudable atracción de un tema como "La gestión del cambio de ciclo de automóviles" solo unos pocos nos decidimos por la Jornada Nacional de Agentes y una sala medio vacía crea una sensación de falta de interés por el asunto a tratar.

        Lebegue, Presidente de Reussir, un sindicato de Agentes. Desde mi sensibilidad marcada por los largos años en que fui director comercial, el Presidente de un sindicato de Agentes, es un ser revolucionario, incordiante, y creador de problemas. En algún caso, no infrecuente, hasta alguien que solo aspira a conseguir ventajas personales.

        Sin embargo, escuchando a Lebegue comprendí algunas cosas.

        La primera, que el nombre de Asociación es mucho más propio para la actividad que realizan que la denominación de Sindicato.

        La segunda, que la Compañía para la que trabaja el Sr. Lebegue, no solo mantiene relaciones fluidas con la Asociación, sino que, además, la financia con el 0,40% de las comisiones.

        La tercera, que los temas básicos en su discusión con la Compañía son el diseño de productos, la mejora del servicio, la atención al cliente en las agencias, los precios de las carteras cuando alguien se inicia en la profesión o se jubila... Así pues, estamos no ante un Sindicato reivindicativo de condiciones económicas, sino ante una Asociación colaboradora para la mejora de la gestión y del servicio al cliente.

        Es una pena que estos argumentos y el debate posterior lo oyeran muy pocos agentes y prácticamente ninguna Compañía, ya que con la honrosa excepción de Groupama / Plus Ultra, que acompañaba, al más alto nivel, al otro ponente de la jornada, tanto unos como otras se decantaron por asistir a alguna de las jornadas simultaneas.

        Para los observadores atentos de la evolución de las redes agenciales de distribución de seguros, no habrá pasado desapercibido que a partir de un determinado momento de desarrollo profesional, coincidente con la consecución de carteras de cierto tamaño (superiores al millón de €) y por lo tanto con ingresos que colocan a estas personas en la clase media-alta de nuestro país, los agentes necesitan algo más. La respuesta a esta necesidad solo puede venir desde las compañías que realmente apuestan por las redes de distribución de mediación, a través de un "contrato", un acuerdo a largo plazo que permita al Agente vislumbrar una carrera profesional con futuro. Pero es posible que en algún momento eche también de menos el aspecto asociativo.

        Javier Montolio, Director Comercial de REALE, me contó hace unos días el funcionamiento de Consejo de Agencias de su compañía, que es lo mas parecido a una asociación de agentes. Hay que aplaudir la coherencia y el coraje de lanzar esta iniciativa y los agentes deben entender que no es un foro para pedir, sin mas, sino una plataforma para trabajar juntos. De esta forma la Asociación de Agentes se convierte en algo muy distinto que la idea que todos tenemos de un sindicato.

        Lebegue dijo también cosas bonitas, como que el capital de un Agente es su trabajo y sus accionistas, su familia. Me recordó a un aspirante a Agente que recibí hace 10 años y que al preguntarle que cartera tenia, puso sobre mi mesa una vieja una carpeta de plástico y dijo "Esta es mi cartera". Este hombre hoy es corredor, después de una brillante carrera profesional. Deberíamos de preguntarnos por que las carreras profesionales brillantes de los Agentes pasan en muchos casos por convertirse en Corredores. Este fenómeno, además, no se da en los países de nuestro entorno donde encontramos Agentes con carteras importantísimas, que superan en muchos casos los 10 millones de euros.

        Después de escuchar a Lebegue me queda la duda de sí una causa del desarrollo limitado de la carrera agencial en nuestro país viene del nulo progreso del asociacionismo. La asociación se convierte, en esta nueva visión, en un instrumento de fidelización a la Compañía con la que se consiguen acuerdos de "partenariado" de profundidad. La unión, por tanto, no pretende reivindicación permanente, sino que es el instrumento para garantizarse la perennidad de la profesión de Agente.

        He leído varias veces este artículo antes de mandarlo a publicación ya que he tenido la impresión de que Gerard Lebegue me había hecho objeto de un encantamiento maléfico. Tal vez sea así, porque empiezo a pensar que si las asociaciones son un instrumento de fidelización de los propios Agentes en su vinculación con la Compañía, entonces el miedo cerval que históricamente hemos tenido los directores comerciales hacia este tipo de reuniones es una rémora del pasado y hay que dar paso a nuevas ideas.

        Solo falta una cosa. La más importante. Que los agentes comprendan qué es realmente una asociación y deseen constituirla con este objetivo y ningún otro.