EN PORTADA
A.A.- 29 de marzo de 2004
Francisco J. Betés de Toro
Presidente de IMAF
info@imafmediacion.com
 
Tomorrow belongs to me
(El futuro
ME PERTENECE)

        Larra en su frase "Vuelva Ud. mañana" supo resumir la desconfianza ancestral de los españoles ante una Administración Pública marcada tradicionalmente por la ineficacia y la prepotencia.

        Una de mis peores pesadillas es encontrarme en una cola que avanza con una enorme lentitud y tan larga que no se ve la ventanilla al fondo. Revisar una y otra vez todos los documentos para comprobar que no hemos olvidado ningún requisito. Observar a los dos lados colas paralelas que parecen inmovilizadas. Mirar distraídamente las paredes que bajo la luz escasa de neón adquieren un color "gris documento oficial". Presentarme, totalmente dominado por el síndrome de Estocolmo, con una enorme sonrisa ante un funcionario que evidentemente tiene ulcera de estomago y que tras echar un vistazo a los papeles, sentencia: "Esto es para la ventanilla 4". Me despierto con la boca seca y con la firme convicción que las gestorías administrativas son las entidades que mayor felicidad han aportado al mundo en toda la historia.

        Solamente, si tenemos en cuenta, la desconfianza congénita de los españoles ante la Administración Publica y el horror a los tramites burocráticos, podemos entender el revuelo que ha originado la aparición del Real Decreto que regula los Libros Registro y el deber de información de los Corredores a la Dirección General de Seguros (RD 301/2004 de 20 de febrero).

        Pero olvidemos nuestros miedos ancestrales e intentemos ver objetivamente lo que representa la nueva legislación.

        Dos aspectos pueden preocuparnos: La dificultad para obtener los requisitos exigidos, y el control que supondrá de nuestra actividad el sistema que se pondrá en marcha.

        Una vez superado el momento inicial de susto y resquemor, si leemos los requisitos solicitados en los distintos modelos contenidos en el Decreto, habremos de reconocer que la información solicitada es bastante básica. Esto no quiere decir que los casi 5.000 corredores que existen en este país van a conseguir fácilmente la información, pero sí que los datos solicitados son normales dentro de una gestión correcta, e incluso que la dificultad por obtenerlos se vera compensada por un cierto cuadro de mando que podría servir para conocer mejor la realidad de gestión de nuestro propio negocio.

         Por otra parte, es de esperar que las distintas compañías que facilitan el software especifico a las corredurías ofrecerán soluciones para la obtención de esta información y muy probablemente en muchos casos llave en mano. Entiendo que las corredurías pueden solicitar e incluso exigir a sus proveedores que les faciliten este tramite.

        A partir de ahí, es muy importante revisar cuidadosamente los distintos modelos, ya que cualquier error puede traer consecuencias muy desagradables pues, como es lógico la Dirección General de Seguros utilizara estos modelos para ejercer su labor de supervisión.

        Por ultimo, el tramite burocrático esta perfectamente resuelto en la norma al permitir la presentación telemática de los distintos documentos.
No habrá necesariamente registro de entrada, ni papeles, ni colas. Afortunadamente Internet puede librarnos de esa pesadilla.

 

 
Una forma de analizar la dificultad real de obtención de los datos seria que cada correduría preparara en los próximos meses unos modelos similares a los establecidos en el Decreto, pero con las cifras del 2003.
 
  

UNA REFERENCIA

        Una forma de analizar la dificultad real de obtención de los datos seria que cada correduría preparara en los próximos meses unos modelos similares a los establecidos en el Decreto, pero con las cifras del 2003. Esto nos permitiría, no solamente, comprobar que podemos obtener la información solicitada, sino, además, tener una referencia que nos ayudará en el momento de obtener la información definitiva a comprobar que no hay desviaciones importantes que pudieran estar producidas por algún error en la información.

        En el mismo sentido, la adaptación desde ya de los libros-registro establecidos en el decreto, seria un paso lógico para permitirnos hacer los trabajos sin la premura de los últimos momentos. Tengamos en cuenta que la disposición transitoria que alarga el plazo de presentación al cierre del 2004 se refiere a la información estadística anual pero no a la obligación de llevanza de los libros registro que es inmediata (retraso no superior a tres meses).

        Otro aspecto importante de la legislación recientemente aparecida es el control que supondrá sobre los corredores la información facilitada a la Dirección General de Seguros. Es evidente que a partir de ahí nuestra autoridad de control contara con un sistema potente que permitirá detectar las desviaciones y establecer los sistemas de corrección. Sobre este punto debemos aceptar que como comercializadores de productos sujetos a regulación, el control de su actuación debe formar parte de su norma habitual de funcionamiento.

        Analicemos ahora que puede aportar de positivo la nueva legislación.

        Por un lado la información sectorial. Debemos conocer mejor la realidad. La información actualmente es casi nula. Los estudios que periódicamente lanzamos en colaboración INESE e IMAF, son un intento para ir cubriendo este vacío. Sin embargo, solamente con la información completa que se conseguirá con los modelos a los que hemos hecho referencia, podremos conocer en profundidad y con un cierto detalle la distribución de seguros a través de corredores. Hemos de tener en cuenta que los corredores en España distribuyen anualmente mas de 5.000 millones de €, por lo que representan una magnitud económica de primer orden y que la divulgación de información sectorial completa seria y fiable, en todos los ámbitos socio económicos, deberá mejorar sensiblemente la imagen que se tiene de la profesión.

        Por otra parte, la labor de control dará lugar a una mejor ordenación.

         La eliminación de aquellas corredurías con practicas incorrectas, puede colaborar no solo en el aspecto de reforzar el prestigio de la profesión, sino, además, en establecer una competencia en la que todos luchen con las mismas armas. El control ayudara a consolidar el canal y a fortalecerlo de cara a futuro.

         La película Cabaret que tuve ocasión de volver a ver hace poco, reflejaba como ninguna otra la inseguridad e inestabilidad de Alemania en los años previos a la ocupación del poder por el partido nazi. Hay una escena en la que los tres protagonistas están sentados en un apacible merendero campestre, cuando llega un grupo de jóvenes nazis que empieza a cantar una canción cuyo estribillo era "tomorrow belongs to me " (por cierto que a nadie nos extraña que los alemanes canten en ingles). La frase "el mañana me pertenece" se repite una y otra vez, subiendo cada vez mas el tono hasta que la totalidad de los presentes se ponen de pie y corean la canción. Desde mi radical condena del régimen nazi, la escena cinematográfica es magnifica y pone de manifiesto como la confianza en el futuro arrastra.

        Con esa confianza en el futuro del canal de corredores quiero pensar que la nueva legislación es tan solo un paso mas en el camino que va de "Vuelva Ud. mañana" a "El mañana me pertenece".